Los predinosaurios

Un pequeño predinosaurio, el Marasuchus lilloensis.

Como se dijo,  la historia de la vida sobre la Tierra es extensísima, y encierra una infinidad de animales de aspecto estrafalario, hoy en día extinguidos. Entre estos animales los que sin lugar a dudas llaman en mayor medida nuestra atención son los llamados dinosaurios.

Los dinosaurios habitaron a lo largo de todo el planeta Tierra durante unos 180 millones de años, en los períodos temporales de la era Mesozoica, el Triásico, el Jurásico y el Cretácico. Es en el comienzo del primero de estos períodos (que abarcó entre los 245 y los 208 millones de años antes del presente) cuando hacen su aparición los ancestros de los dinosaurios. El mundo en el que habitaron estos pequeños predinosaurios era muy distinto del que vemos hoy en día. En primer lugar, los continentes se encontraban todos unidos en una gran masa terrestre llamada Pangea, un “supercontinente” que albergaba una gran variedad de plantas y animales hoy mayormente extinguidos. Entre los animales existieron varios grupos desaparecidos de reptiles, entre los que se encontraban gigantescos cocodrilos terrestres y carnívoros, fieros reptiles bípedos e imponentes saurios acorazados.

Sin embargo, los predinosaurios fueron muy exitosos y lograron ser relativamente comunes y distribuirse a lo largo de casi todo el territorio. Entre estos predinosaurios posiblemente el mejor conocido sea el Marasuchus lilloensis: un reptil  de tamaño muy pequeño (no sobrepasaba los 50 centímetros de longitud), provisto de extremidades muy largas, en especial sus miembros posteriores. La longitud de sus miembros indica que Marasuchus era capaz de caminar únicamente en sus patas de atrás (de manera semejante a los humanos) y desplazarse apoyándose únicamente en los dedos de los pies, tal como también ocurre en los dinosaurios y las aves. Estas características le permitían desplazarse a una gran velocidad. Más aún, el Marasuchus tenía el cuello en forma de “S”, una característica que también compartía con los dinosaurios y las aves y que, en apariencia, le permitía realizar movimientos más amplios y precisos con la cabeza.

Así es que este predinosaurio, con sus características únicas en las patas y el cuello, abrió nuevas posibilidades para sus descendientes, los dinosaurios, que gracias a estas características habrían podido dominar el planeta durante el resto de la era Mesozoica.

Sin embargo, existen algunas características que los predinosaurios como Marasuchus aún no habían desarrollado de manera definitiva, y que sus descendientes lograrán con perfección. En efecto, los dinosaurios, a diferencia de otros reptiles como los cocodrilos, las tortugas y las lagartijas, tenían las patas traseras ubicadas por debajo del cuerpo, de manera semejante a lo que ocurre en los seres humanos. Esta característica única permitió a los dinosaurios desplazarse de manera más eficiente que sus primitivos parientes.